Inicio

Molinari frena de nuevo la remontada de Tiger

Versión para impresiónEnviar por emailPDF version

Para el público europeo, Francesco Molinari era el eterno proyecto de gran jugador. Un golfista que rozaba la perfección en todas las facetas del juego menos en una: el juego corto. Así se explica que en 2018, con 36 años, sólo hubiera ganado cuatro títulos en el Circuito, uno de ellos haciendo pareja con su hermano Edoardo. Mientras, para los aficionados americanos, el italiano era un auténtico desconocido. Había destacado en la Ryder Cup, es cierto, pero es sabido que para ellos no hay vida más allá del PGA Tour. Y hasta que hace un par de temporadas logró sus derechos y empezó a mejorar no le han echado cuentas.

Con la ayuda del caddy español Pello Iguarán mejoró mucho su rendimiento en los greens y los resultados no tardaron en llegar el año pasado: ganó el BMW de Wentowoth, el Quicken Loans en Estados Unidos y, después, el Open Británico. Este último, además, ante un Tiger Woods que estaba en pleno retorno de su lesión y al que cortó de raíz sus opciones de hacer historia.

Luego, en septiembre, se coinvirtió en el héroe de la Ryder de París al ser el único capaz de ganar los cinco partidos que disputó. Y lo hizo como es él, sin aspavientos y sin apenas levantar la voz. igual que el mes pasado cuando obtuvo el Arnold Palmer Invitational en la casa del rey de los golfistas. Por eso, el hecho de que se haya colocado en cabeza del Masters de Augusta a falta de una jornada (-13) es un aviso muy serio para aquellos que piensen que es un líder de paja ante el empuje del propio Woods (-11).

El Tigre es cierto que se mueve por el Augusta National como un pez en el agua (ha ganado aquí ya en cuatro ocasiones) y sabe aguardar con paciencia los momentos más adecuados para asestar su zarpazos. Ayer, sin desplegar su mejor juego, fue capaz de firmar una tarjeta de 67 impactos gracias a unas rachas impresionantes de inspiración entre el 6 y el 8 y el 13 y el 16, que le reportaron seis birdies y el liderato provisional en ese agujero icónico para él. El público saltaba como loco en las gradas imaginando ya la vuelta al olimpo de su ídolo, pero no se dio cuenta de un detalle, que Molinari aún estaba en la contienda.

El turinés, que iba a lo suyo, apenas prestó atención a los marcadores. Con su ritmo cansino y seguro fue restando golpes al campo hasta que encadenó cuatro birdies finales entre el 12 y el 15 que bajaron los ánimos a los seguidores locales. Así llegó al final con dos golpes de renta que son todo un tesoro de cara a una última ronda que se prevé de lo más intensa y que adelantará los horarios para evitar las tormentas vespertinas. Los líderes jugarán a las 15:20 hora española.

Los españoles ayer no pudieron destacar. Jon Rahm (71 golpes) bajó al puesto 14 (-6) y hoy saldrá con Justin Thomas y Phil Mickelson (14:25); mientras, Rafa Cabrera (75) ocupa el 50 y compartirá partido con Bernhard Langer y Eddie Pepperell (14:47).

Etiquetas: