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Los 10 errores más comunes que ponen en riesgo tu relación de pareja

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«Los hombres y las mujeres somos distintos, pero queremos lo mismo». Al menos así lo aseguran Patricia Ramírez y Silvia Congost, dos psicólogas que se han atrevido a subirse a un escenario y realizar la mayor terapia grupal de pareja hasta la fecha.

Durante una hora y media, y en dos funciones exclusivas en teatros de Barcelona y Madrid, estas expertas explicaron a su numeroso público cuáles son los mayores errores que comenten las parejas y que acaban con su relación. Este es su decálogo:

Enamoramiento. Argumentaron que los inicios de una relación se viven como un tiempo mágico «en el que no nos molesta nada del otro, todo es perfecto, en el que de repente nuestras manías desaparece... No nos molesta ni que nuestra pareja ponga sus zapatos sucios sobre la alfombra blanca. Pero, pasa el tiempo... y esos zapatos sobre la alfombra ¡nos sacan de quicio! Conclusión: es mejor decir lo que nos molesta desde el principio». 

Dejadez en la pareja. Según Patricia Ramírez cuando comienza una relación todo es sensualidad y sexualidad por la gran atracción hacia el otro. Pero luego llega la comodidad, la dejadez en los detalles, en el aspecto físico... ¡Por favor señores, destierren ese calzoncillo roto y, señoras, escondan esa bragafaja. Y, sobre todo, no olviden que ver a la pareja sentada en la taza del váter no es cuestión de confianza, es un inhibidor total de la líbido en toda relación».

Tratar de cambiarle. «La decepción mata el amor. A medida que la magia va desapareciendo y la relación se adentra en la vida cotidiana –apunta Silvia Congost–, cobra mayor fuerza que los hombres siguen esperando que ellas piensen y reaccionen como ellos, y las mujeres esperan que los hombres sientan y se comporten como mujeres. Y esto, no va a suceder», advierte.

Comunicación. A este respecto ambas psicólogas lo tienen claro: hablar mucho no es comunicarse. «La comunicación es entendimiento. Muchas veces se pregunta a la pareja para obtener apoyo, que te enriquezca, te aporte cosas nuevas... Tampoco se puede esperar –explica– que la pareja adivine nuestros pensamientos para que nos dé lo que pensamos en cada momento. Si se quiere o espera algo del otro, hay que decirlo, pedirlo. Si falta comunicación en una relación, falta todo», asegura.

Los celos y el control. En este asunto las dos psicólogas coinciden en que «si os volvéis desconfiados, controladores y celosos de cualquier persona que pase por alrededor de pareja lograréis intoxicar muchísimo la relación e, incluso, acabar con ella».

Sexualidad. «Las expectativas sobre el sexo están sobrevaloradas. Las películas nos han vendido que un beso siempre es apasionado, que el sexo tiene química, que los chicos acarician, conversan y se ríen con las mujeres después de hacer el amor –¡no se duermen!– y los cuerpos son esbeltos, las pieles sedosas... No hay que dejarse llevar por estas altas expectativas. Pero, eso sí –matiza Ramírez– sin sexo no hay pareja, solo un mero compañero de piso».

Saber interpretar los mensajes. Silvia Congost asegura que cuenta con su propio traductor de mensajes de parejas y que, por ejemplo, cuando en su consulta un chico le dice a su novia que necesita tiempo, «definitivamente es que quiere cortar con ella», apunta. «Si confiesa que su pareja "es maravillosa, pero...". Ese “pero” anula todo lo positivo del mensaje anterior. Atención al dato».

Responsabilidades, casa e hijos. «Cuando la mujer contempla su nivel de esfuerzo, sacrificio, aquello que va dejando en el camino por ser “perfecta”, se siente injustamente tratada cuando la otra persona no se involucra igual. Es importante –señalan– que la pareja se involucre en todas estas tareas para formar equipo y ser corresponsable. Y, por supuesto, nunca decir a la mujer "¿a qué quieres que te ayude?". La pregunta acabará en discusión, seguro».  

Aferrarse a la pareja para no perderla. «A veces hay que ser realistas y aceptar que una relación ya no funciona. En el fondo lo vemos, pero no queremos aceptarlo. Preferimos autoengañarnos y hacer como que aquello no va con nosotros, como si no estuviera pasando. Alargar la relación pasa por destruirse a sí mismo. ¿Hasta qué punto hay que estar dispuesto a aguantar?», se preguntan.

Las diferencias entre los hombres y las mujeres, que parece que no se acaban de entender. Ramírez y Congost explican que los mayores errores que cometen las mujeres con los hombres son: que les dan excesivos consejos (ponte este pantalón, cómete las judías...); las innumerables quejas hacia ellos (sin valorar lo positivo que hacen); que les tratan como a un hijo («¡no dejes ahí los calcetines!); las constantes correcciones de planes («no, eso no. Mejor vamos primero al cine y luego a comer»).

Respecto a los hombres, sus principales errores hacia ellas son: «que no escuchan ni prestan atención (a veces responden con un simple «¿eh?», después de que su pareja lleva 10 minutos hablando; intentan solucionarlo todo con su punto de vista; quieren llevar a su terreno todos los asuntos y tener la razón; y, por último, que muchos quieren seguir realizando su vida de soltero (ir al tenis, tomar una cerveza con amigos, no perderse un concierto, no levantarse cuando el bebé llora...).

Las dos psicólogas invitan a reflexionar sobre todos estos aspectos y a recordar que «si el amor es tan bonito, ¿por qué lo dejamos escapar?», concluyen Patrícia Ramírez y Silvia Congost, psicólogas de este diálogo a dos que también se prepresentará en Valencia (23 abril), Valladolid (11 mayo), Zaragoza (2 junio) y Bilbao (22 junio).

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